Vibrar con el océano
playa del horizonte
Desde el hotel, unos pocos minutos en bicicleta bastan para llegar a una de las playas más hermosas de Cap Ferret. De ahí a zambullirse entre la espuma y las olas, dejarse mecer por el ritmo del oleaje, antes de lanzarse sobre la tabla, solo hay un paso. Desde lo alto de sus dunas, la vista cautiva: una inmensa extensión de arena, casi desierta, la suavidad de las lagunas de marea, el hueco de las olas, los reflejos plateados del océano… Un espectáculo en su apogeo al final del día: frente al Atlántico, el sol desciende lentamente y enciende el horizonte con colores iridiscentes, ofreciendo aquí algunos de los atardeceres más espectaculares.
Informations générales
Según el barco elegido, la capacidad varía de 10 a 15 personas.

